domingo, 17 de febrero de 2013

SOBRE LA CONTRACULTURA

Por Jesús Sepulveda

La contracultura no es un concepto inmóvil carente de cuerpo. Por el contrario, se encarna en personas, prácticas y acciones específicas. [...] La resistencia tiene varias perspectivas: ecológica, literaria, política, vital o estética. Oponerse a la cultura dominante que homogeneiza, uniforma y estandariza es un acto de resistencia y sobrevivencia. La autonomía anárquica es antimilitarista y biocéntrica, por eso busca su razón de ser en la naturaleza. El respeto por todas las criaturas vivas es una praxis de coexistencia que tiende a anular la dependencia y la inconsciencia. Una mirada conciente busca formas de autosostenimiento holístico, privilegiando una visión libertaria interconectada al mundo y al cosmos. El control y la administración de la vida asfixian y entristecen, desarrollando una cultura de la muerte. El movimiento contracultural sigue activo y no se detiene. Así, por ejemplo, el 14 de junio de este año habrá en Eugene una revuelta de apoyo a los presos políticos Free y Critter, mientras que entre el 20 y el 25 del mismo mes habrá una protesta masiva en Sacramento (California) contra la administración de la hambruna mundial, representada por los expertos y capos monoculturales de la OMC. En Cancún, México, esta ola libertaria se hará presente para cerrar la cumbre de la OMC, mientras que en Miami habrá mitines para detener el avance del plan ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas). La contracultura es una forma de ser—que está viva en cada uno de nosotros—y una práctica permanente. Los nombres de sus protagonistas varían, porque el mundo lo constituimos todos, simultáneamente. La conciencia se revitaliza cada vez que dudamos del escenario impuesto y de sus narrativas. Y por suerte, esa duda nos hace creer en nuestras propias historias personales.
Fragmento del artículo: "Paz, Amor y Anarquía. Hitoria Personal de la contracultura norteamericana", escrito por el poeta chileno Jesús Sepúlveda en Eugene, el 18 de mayo de 2003.

FUENTE

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